lunes, 25 de febrero de 2013


EL ORIGEN DE LOS ERRORES
Aunque para los aficionados es fácil llevarse las manos a la cabeza y maldecir al árbitro en protesta por un error, estos tienen que darse cuenta que los jueces están decidiendo sobre acciones que se producen en fracciones de segundo. "Pese a la aparente sorpresa en torno a que los árbitros puedan equivocarse, especialmente en momentos cruciales, desde un punto de vista psicológico esto es lo que esperaríamos", comentó el director del Laboratorio de Acción, Cognición y Cerebro de la Universidad de Michigan. Los errores se deben a tres causas principales.

Memorias parsimoniosas      
La primera de ellas es la lentitud de nuestras memorias."Los seres humanos nunca van a ser perfectos arbitrando, nuestras memorias sencillamente no están hechas para permitirnos ser los árbitros perfectos", afirma Gary Marcus, profesor de psicología de la Universidad de Nueva York. "Nuestros ojos funcionan de forma bastante parecida a cámaras, pero nuestras memorias no funcionan para nada como una tarjeta SD, un tipo de tarjeta muy utilizada en cámaras de fotos", apunta Marcus. 

Rapidez de las jugadas
La segunda causa es la rapidez de las jugadas deportivas la cual complica esto aún más, señala Emilio Salinas, profesor asistente de neurobiología en el Centro Médico Baptista de la Universidad de Wake Forest, quien participó en el estudio, "Toma de decisiones perceptual en menos de 30 milisegundos". Salinas y sus colegas descubrieron en su estudio que la diferencia entre acertar o no si una luz se había vuelto roja o verde estaba en ver 30 milisegundos más de imágenes. "Treinta milisegundos es en cierto modo el umbral de lo rápido que puedes hacer esa clase de distinción", indica el experto. 

No pueden verlo todo
Y la tercera es el hecho de que los árbitros, sencillamente, no pueden verlo todo. Meyer señala que cuatro es el número máximo de jugadores que una sola persona puede vigilar de cerca, lo que implica que algo pasará desapercibido aunque haya varios árbitros. “Cuando los jueces se pierden algo crucial, su cerebro llenará los huecos utilizando experiencias pasadas para ayudarles a tomar la decisión. Completar (los huecos) es una parte profundamente integrada de la conciencia humana", señala Marcus. 

Estudios irrefutables
Las dudas sobre la capacidad del cerebro humano para juzgar las acciones en la cancha no se limitan a conversaciones en el bar local y son examinadas por neurobiólogos y psicólogos utilizando conceptos como "latencia del relevo", "fluidez perceptual" y "curva de compensación de cálculo de velocidad". Los científicos que estudian el cerebro humano estipulan que es sorprendente que los errores de los árbitros no se produzcan más a menudo. Como ya conoce las causas del por qué comete ciertos errores, trabaje en ellas y verá que logra minimizarlos.
Escrito por José Borda para www.revistaarbitros.com

martes, 12 de febrero de 2013


LAS TÁCTICAS DE JUEGO

Dentro de los requerimientos que se le exige al árbitro moderno está el conocer las tácticas de juego de los equipos, es decir, la forma como se paran los jugadores en el campo, pues al estar al tanto de los patrones de juego, de la alineación de los equipos y de las características de los mismos, posee mejores condiciones para juzgar y decidir; claro, pueden existir algunos silbatos que consideran que esto no es necesario.

Atacantes o defensivas 
Es frecuente conocer que las formaciones se empiezan con los jugadores que integrarán la línea del pivot, el poste y los aleros, por ejemplo, formaciones comunes son la 1-2-1 o 2-1-1, 1-1-2 o 3-1 o también 1-3... todo depende del número de jugadores en cada línea, de ahí el árbitro sabe si la táctica va a ser más atacante o más defensiva, sin embargo, deberá tener presente que estas formaciones podrán alterarse durante el juego.

De mucha utilidad
En definitiva conocer cómo juegan los equipos puede ser una herramienta muy valiosa ya que la puede utilizar para analizar antes a los jugadores y equipos, y le ayudará a valorar mejor las decisiones que va a tomar posteriormente; contrario a lo que algunos creen, esta información técnica le sirve para complementar su conocimiento de arbitraje. Con este entendimiento, puede además anticiparse o leer mejor el juego, salir adelante para la siguiente acción, estar bien preparado y posicionado, ser eficiente y tener un mejor conocimiento del tipo de partido que dirige.

Varían por factores arbitrales
Conociendo las características de juego, el árbitro estará física y mentalmente preparado para dilucidar situaciones y tomar en fracción de segundo decisiones acertadas. Las tácticas utilizadas por un equipo también pueden variar dependiendo de factores arbitrales como el tiempo restante, el número de jugadores después de las descalificaciones o expulsiones, el marcador etc. Por último, es importante conocer la forma como se comportan los jugadores ya que hay ciertos individuos en un juego que por lo general tienen un impacto o influencia en mismo, por ejemplo, el creador de juego, ya que este cumple un papel fundamental atacando o defendiendo y sobre él caerán los contrarios.

Para saber más
Esta es apenas una pequeña muestra sobre el extenso campo de las tácticas de juego que pueden utilizar los equipos, con este esencial conocimiento no se pretende que un árbitro se convierta en técnico, pero sí que le nazca la curiosidad. Nuestra idea con este artículo no era otra que lograr que usted tome conciencia sobre la importancia de conocer el desarrollo de un juego, ahora le corresponderá, si quiere adentrarse un poco más sobre las tácticas, leer alguna literatura que por demás la hay y muy variada.

Escrito en original por Antonio Pulido para www.revistaarbitros.com

miércoles, 6 de febrero de 2013


PERCIBE USTED COMO ARBITRO SUS PROGRESOS?....
Mejorar constantemente, al margen de ser una tónica común y necesaria en la evolución de los árbitros permite la renovación, el desarrollo, el progreso y la posibilidad de responder a las necesidades cambiantes del fútbol de salón y el arbitraje. ¿Percibe usted sus progresos como árbitro?
Proceso de evolución    
El concepto de mejora continua se refiere al hecho de que nada puede considerarse como algo terminado o perfeccionado en forma definitiva. El árbitro que piense así debe cambiar de profesión, pues el arbitraje esta siempre en proceso de cambio, de desarrollo y con posibilidades de mejorar cada día ya que no es  algo estático, sino más bien un proceso dinámico y en constante evolución. Debido a esto los silbatos deben hacer un análisis periódico de la consecución de sus resultados y de la inversión que han hecho para conseguirlos, sobre todo para obtener lo que siempre han deseado dentro de su carrera.
Análisis constantes
Este análisis, necesario y recomendable, debe revisar las cuestiones arbitrales, desde los tres o cuatro pilares básicos: teórico, práctico, físico y psicológico, como las cuatro patas de una mesa bien asentada. Se puede mejorar desde el mismo momento en que se sienta y analiza estas cuatro vertientes principales y observa una situación no deseada: fallas en la aplicación de procedimientos, el no tomar los correctivos disciplinarios a tiempo, la mala ubicación, la falta de motivación, conflictos reiterados con los jugadores, etc. 
Ciclo de renovación
El esfuerzo de mejora continua, es un ciclo interrumpido a través del cual se identifica una área de mejora, se planea cómo realizarla, se implementa,  se verifican los resultados y  se actúa de acuerdo con ellos, ya sea para corregir desviaciones o para proponer otra meta más retadora. Este ciclo permite la renovación, el desarrollo, el progreso y la posibilidad de responder a las necesidades cambiantes del arbitraje, para que el árbitro se destaque y obtenga resultados en corto tiempo.
Mejoras constantes
Y es que en definitiva, la parte teórica, práctica, física y psicológica, encierran todas las situaciones que surgieron inicialmente en el arbitraje, al trabajarlas concienzudamente  ellas dan frutos y  logran que un silbato se destaque dentro del gremio; los árbitros deben entender esta situación claramente para poder seguir  evolucionado plenamente y seguir siendo no sólo mejores árbitros, sino mejores seres humanos. Y es que para tener éxito en el arbitraje moderno, definitivamente se debe seguir un camino de mejoras constantes.
Noticia publicada por José Borda para: www.revistaarbitros.com

miércoles, 30 de enero de 2013


OÍR PARA ESCUCHAR

La habilidad de “saber escuchar” es la más difícil de encontrar y desarrollar en el arbitraje, si usted es buen árbitro, pero no sabe escuchar, corre el riesgo de expresar en forma elocuente cosas que no le interesan a los jugadores y aficionados en los partidos, y lo más importante, privarse de recibir informaciones, conocimientos y retroalimentaciones que por otra vía no recibiría. 


Habilidad difícil   

Cuando un árbitro está en carrera y ha obtenido algunos logros, no escucha cada que un instructor, coordinador de árbitros o sus mismos compañeros le dicen algo, con respecto a su formación o a la forma como debe actuar en el campo, él simplemente no escucha, porque cree tener la razón en todo lo que hace. Entre los motivos principales por los que la mayoría de árbitros no escuchan se encuentran: temor a ser influidos por ellos, pensar que quien habla no tiene la autoridad para corregirlo, o simplemente no  creerle y pensar que él es el único poseedor de la verdad y que el otro es el que está equivocado.

Necesidad en el arbitraje
Saber escuchar no sólo es una práctica necesaria sino una necesidad en el arbitraje, máxime cuando en esta disciplina cada día los árbitros están en constante crecimiento. Muchos conflictos se producen en un terreno de juego o fuera de él  cuando no se sabe escuchar adecuadamente, esto requiere de una disciplina cotidiana, de mostrar una actitud de confianza y de respeto a la persona que habla para que pueda expresar con propiedad sus mensajes. Una investigación sobre por qué algunos árbitros  son exitosos dio como resultado que entre los comportamientos que éstos asumen  en un partido o fuera de él, se encuentra el que escuchan mucho más que los árbitros promedio.

Errores y benéficos
En nuestra actividad arbitral  donde hay que hacerlo todo para ya, nos da la sensación de que no tenemos tiempo para escuchar, pensamos únicamente en cómo responder y en cuanto terminan de hablarnos, nos precipitamos a dar una solución para todo lo que nos dicen, o lo que es peor, los interrumpimos antes de que hayan concluido para así dar explicaciones. Entre los beneficios de saber escuchar se encuentran los siguientes: elevar la autoestima del que habla, pues le permite sentir que está siendo útil, aprender de los conocimientos y experiencias del otro, el que escucha con atención, proyecta una imagen de respeto e inteligencia y se reducen las potencialidades de conflictos por malas interpretaciones.

Componente indispensable
Para progresar en el arbitraje el saber escuchar es el componente necesario que permite crecer y mejorar en todos los aspectos. Un árbitro que no escuche estará abierto a una serie de conflictos personales y de poco crecimiento profesional que lo llevará a tener una noción errada de equidad e  injusticia. Quienes no progresan en el arbitraje  o permanecen mucho tiempo en la misma categoría son producto de la incapacidad de escuchar a los demás. Si un árbitro quiere mejorar en todos sus aspectos tanto personales como deportivos tiene que aprender a escuchar más. Para terminar, espero que me haya escuchado…

Noticia publicada por José Borda para: www.revistaarbitros.com

viernes, 25 de enero de 2013


                                                                   
MANEJANDO LA PRESIÓN


Jorge Valdano dijo alguna vez que "el fútbol es un estado de ánimo", y lo cierto es que esa afirmación ha pasado largamente la frontera futbolística para hacerse extensiva a todas las actividades de deporte profesional.

El deporte es un juego que mueve pasiones en masa y en muchos casos, importantes cantidades de dinero. Las expectativas suelen ser grandes, sea cual fuere el objetivo deportivo o profesional que se haya trazado, y conforme uno empieza a transitar el camino hacia la meta, generalmente sin aviso ni quererlo, la mochila se nos empieza a llenar de presiones.

"Acá no se puede hablar de otra cosa que no sea el campeonato", "tenemos que salvarnos del descenso", "no podemos perder más clásicos", o lo que fuera... La gama de frases que terminan siendo titulares en luces de neón, con las que nos cargan o cargamos de presión son ilimitadas y, al mismo tiempo, una constante en todos y cada uno de los ámbitos de la actividad deportiva, profesional o amateur.

Solemos hacer un culto en eso de buscarnos presiones adicionales, aún cuando no las hay. Si a veces hasta nos ponemos nerviosos en un partido de cartas con amigos, ¿cómo no me voy a cargar de presión y tensiones en algo tan pasional como el deporte?

Es cierto que, muchas veces, meternos presión para alcanzar un objetivo sirve de disparador para mejorar o potenciar nuestro rendimiento; pero nuestro interior no tiene una medida tangible como un tanque de nafta, que carga X cantidad de litros de combustible. Nuestro interior no tiene paredes firmes, se expande o se achica según nuestro estado de ánimo, por lo que si nos cebamos y llenamos nuestro tanque con más "presión" de la aconsejable, lo más probable es que no la podamos manejar y empecemos a sentirnos mal.

La presión nos desborda y nuestra capacidad de análisis y observación de la realidad se achica considerablemente, provocando que nuestra percepción de algunos hechos no sea del todo confiable, porque inconscientemente nos empezamos a enfocar en el lado oscuro o negativo de las cosas, y no en aquello que puede servirnos como disparador positivo. En términos sencillos, "primero nos ponemos más tontos de lo habitual y con el tiempo, ese ejercicio de mirar siempre lo negro termina convirtiéndonos en nuestro peor enemigo".

En los grupos pasa lo mismo, pero multiplicado por la cantidad de integrantes de cada plantel. La presión empieza a jugar su partido en algún momento: a veces de movida, otras cuando aparece algún resultado negativo o, si zafamos de esas dos instancias, cuando se acerca la etapa de definiciones. Y la salud del grupo, inevitablemente, empieza a alterarse y hasta tambalear. En algunas ocasiones, el equipo empieza a meter la presión en sus conversaciones de una manera angustiante, potenciando el efecto negativo. Pero también se da que, en el afán por "no llamar la mala onda o la energía negativa", el tema de la presión se evita por completo, y durante gran parte del proceso no se habla de ella y se la ignora, pero... Ella está ahí... En algún recoveco, esperando agazapada el momento de entrar a escena, y cuando lo hace provoca un desbarajuste en el grupo difícil de manejar.

Traducido a hechos concretos, la presión que nos provoca un acontecimiento puntual (generalmente la necesidad de obtener un resultado), nos acelera o paraliza, atentando contra nuestra habitual capacidad de resolución, provocando que una situación aparentemente fácil de resolver (táctico-estratégica o humana) se convierta en algo insoluble. Nos ponemos nerviosos y tomamos decisiones que habitualmente no tomaríamos, entregándole el partido en bandeja al adversario o convirtiéndonos en el causante que el equipo todo se vaya de foco y pierda la concentración al punto de desmotivarse por completo.

¿Hay alguna receta para manejarla? Si, por supuesto. Una de las claves para ello está en la "Comunicación". Ignorar la "Presión" suele ser un arma de doble filo, porque generalmente se corre el riesgo de que aparezca al primer tropiezo y cope la parada. En términos deportivos, cuando tenemos que enfrentar un rival difícil se suele hacer scouting o análisis de virtudes, defectos, puntos débiles, puntos fuertes y demás, para saber cómo enfrentarlo en las mejores condiciones, ¿no? Bueno, una de las claves para enfrentar bien armados los miedos que vienen escondidos detrás de las presiones, es estudiarlos, conocerlos a fondo, y eso se logra hablando, compartiendo con nuestros compañeros el peso que viene con ellos.

La Presión tiene un peso específico imaginario que, si tratamos de manejarla solos, empieza a multiplicarse hasta límites inimaginables. Pero si la encaramos como grupo, en equipo, y la tratamos como tal, su peso en lugar de multiplicarse se divide entre todos los integrantes del grupo... Y convengamos que no es lo mismo llevar una mochila con 100 kilos yo solo, que repartir su peso entre todos los integrantes del plantel, ¿no?

Hablar, comunicarnos, sirve como herramienta de descarga o catarsis y como elemento unificador y clarificador en el camino por buscarle salidas a la situación presionante. Hablando podemos minimizar o agrandar situaciones y sobre todo, podemos poner en claro objetivos y metas...

miércoles, 23 de enero de 2013


GRADO DE CONCENTRACIÓN EN EL JUZGAMIENTO DEPORTIVO
En varias oportunidades se ha visto a algunos árbitros y árbitras sacar la lengua cuando están dirigiendo un partido;  de ahí surgen los siguientes interrogantes ¿por qué será que la sacan? ¿es una moda? o ¿acaso es una manía?  Con el fin de dar respuesta a estos me dediqué a consultar diversas fuentes y encontré que este gesto es usado por hombres y mujeres desde hace mas de dos mil años.

Diversos significados  
Según nuestros condicionantes socios culturales, sacar la lengua puede tener diversos significados, así por ejemplo, en Italia, chasquear con ella cuando pasa una persona atractiva es señal de admiración por su belleza, y en el Tíbet es una forma de saludo. Sin embargo, Desmond Morris, prestigioso zoólogo y etólogo inglés, defiende que se trata de un gesto hereditario y universal que informa a los demás de que alguien está concentrado.
Significa concentración
Casi todos hemos observado alguna vez nuestra tendencia a sacar la punta de la lengua hacia fuera cuando estamos totalmente inmersos en una tarea, hay varias hipótesis que tratan de explicar este gesto inconsciente, una de ellas significaría, “aléjate, no me molestes, estoy ocupado”; es decir, podría interpretarse como un cartel de “ no molestar”; pues lo realiza cuando está haciendo esfuerzo físico  o se le presenta una acción complicada que necesita rápida decisión, al igual que el conductor que trata de aparcar su carro en un lugar difícil.
Prevención y vigilancia
Otros expertos sugieren que sacando la lengua de la boca y dejándola quieta entre los labios conseguimos eliminar el número de estímulos que llegan al cerebro, dejando más neuronas disponibles para ejecutar correctamente otras actividades que requieren toda nuestra atención. Sacar la lengua es algo universal para todas las personas y significa repulsión al contacto social, sentido de prevención y vigilancia.
Algunas recomendaciones 
Generalmente, en la mayor parte de los casos los árbitros hacen estos gestos cuando se sienten incómodos, pero, ojo que cuando un jugador le pregunte algo importante y usted saque la lengua antes de contestar o se humedezca los labios con ella, es probable que el jugador interprete su respuesta como una mentira para salir de paso. Ahora bien, es importante que también sepa que si la tiene mucho tiempo fuera se podía quedar si ella por un balonazo involuntario…
Escrito por Antonio Pulido para: www.revistaarbitros.com

LA ENVIDIA EN EL JUZGAMIENTO DEPORTIVO
Todos los seres humanos  sentimos envidia, en mayor o menor grado, los árbitros no están ajenos a ella, pues "siempre surgen señales como el de calificar de 'injusta' la ventaja que tiene otro árbitro sobre él o, de ‘arrogante’ al colegiado al que se le tiene envidia", nos dice el doctor Richard Smith, psicólogo e investigador de la universidad estadounidense de Kentucky. El griego Aristóteles decía que “envidiamos, por lo general, a quienes son como nosotros en cuanto a género, categoría, edad, nivel social y hoja de vida”.

¿Qué es la envidia?    
Es definida como el sentimiento o estado mental que produce dolor y desdicha, por lo que tiene el otro en talento, inteligencia, éxito,  cualidades sobresalientes o suerte, entre muchas otras cosas. También es "el pesar o la amargura que siente un árbitro cuando a su colega le va bien". Otros la califican como "un vicio", que pocas o pocos tienen la fortuna de evitar y que, casi nadie desea experimentar porque los hace sentirse pequeños e inferiores. Algunos investigadores estudian los circuitos neuronales y evolutivos de la envidia y el por qué se puede llegar a padecer este mal como si fuera una enfermedad física.
Cuando se es envidioso
Un árbitro es envidioso  cuando ambiciona lo que tiene su compañero y se siente infeliz con sus logros y con la vida que le tocó. Además, "cuando no agradece por las cosas valiosas que recibe y se alegra con el mal ajeno, especialmente, si afecta a la persona envidiada", dice Smith. El envidioso  no dudará en emplear las peores armas para exterminar a su víctima, tanto social, deportiva, profesional, emocional y hasta físicamente, y utilizará los métodos más despreciables como la difamación, el chisme y la agresión física o psicológica para lograrlo.
Hay envidia de la buena
Existen dos clases de envidia la buena y la mala. La primera, está asociada con el deseo personal de mejorar o con la admiración que se siente por el colega, todos sentimos envidia sana,  pero es preciso canalizarla haciendo cosas positivas como emular al individuo a quien envidiamos. La envidia maligna, es hostil y está cargada de rabia frente a la sensación que tiene el envidioso de que el árbitro envidiado disfruta de ventajas "injustas". La envidia mala se basa en el ansia de destruir al colega, en esta se habla de un individuo con autoestima muy precaria y con trastornos psiquiátricos, sobre todo de personalidad, dice el experto.
Como combatirla
La envidia es considerada como un cáncer social que envenena todos los ambientes, incluyendo el arbitraje, por todo lo anterior, es importante estar atentos a los sentimientos que se albergan y a la forma como se manejan. Para terminar el doctor Richard Smith, pronostica que "si se tiene una alta autoestima y si se es lo suficientemente fuerte para elegir lo que es valioso y lo que más se quiere o no de lo que exige el gremio arbitral, podrían predominar en un futuro árbitros más reflexivos, pensantes y menos envidiosos".
Original escrito por: Jose Borda para www.revistaarbitros.com

viernes, 11 de enero de 2013


CUANDO LLEGA LA HORA DEL RETIRO.... 
El retiro del arbitraje puede generar una serie de problemas mentales y físicos, sin embargo, más allá de la profesión hay otras cosas que pueden brindar felicidad.
Muchos silbatos en el mundo no iniciarán la temporada 2013 en las ligas profesionales, internacionales o aficionadas y luego de su retiro forzoso, éstos reflexionarán sobre cómo separar al árbitro del hombre. Para aquellos que estuvieron en su cúspide física -o cerca de ella- y que han dedicado sus vidas a intensos retos físicos, el retiro puede generar una serie de problemas mentales y físicos. A veces no escuchan a sus cuerpos que dicen “es hora, mientras sus  corazones y sus  mentes reiteran otro partido más”. ¡Siempre es una vez más!
Sensación de pérdida
Bill Cole, un famoso entrenador de rendimiento de alto nivel con base en California, ha trabajado en varios deportes y ha visto como muchos árbitros tienen dificultades para afrontar su retiro. Un factor que contribuye a sus problemas es la profunda sensación de pérdida, 'los árbitros se identifican con lo que hacen, quíteles eso y se sentirán abandonados, desnudos, y no entenderán como darle un sentido a su vida. Es como si se perdiera una parte importante de ellos', afirma.
Momentos difíciles
Los silbatos han tenido dosis regulares diarias de serotonina durante muchos años y, de repente, estas decrecen o se detienen por completo, esto afecta ampliamente la química del cuerpo. En otros casos haber tenido un 'túnel de visión y la vida reglamentada' explican en parte por qué los silbatos tienen más problemas con su retiro cuando se compara con otras profesiones. Cole explica que su 'existencia compartimentada' les pudo haber servido en su ascenso y mantenimiento como juzgadores prolíficos, pero puede generar una sensación de quebranto cuando se deja.
Afrontar nuevos desafíos
Esa rutina puede llevar a que se sientan perdidos cuando se retiran, así que necesitan encontrar algo para reemplazar la actividad', pues de hacerlo o no, su vida cambiará radicalmente. El psicólogo deportivo Víctor Thompson reconoce los desafíos del retiro: “Los árbitros en general  se deleitan probándose en torneos y partidos ante miles de personas, éste es el tipo de desafío y agitación que uno no tiene generalmente en su vida diaria, dejar esto puede ser tortuoso”.
Hay otra vida después
Para completar la transición es importante tener planes para el retiro y contar con un grupo fuerte de apoyo, si uno no acepta que nada más le ofrecerá ese tipo de gloria o satisfacción, continuará buscando y buscando sin encontrar nada. Una recomendación para los árbitros que están pensando en retirarse, inicialmente hay que preparar el camino y  deben rendirse al hecho de que tuvieron un buen rendimiento y ahora deben hacer otra cosa en su vida diaria; si bien puede no generar la misma emoción, sí pueden satisfacer esa necesidad y haciendo otra cosa pueden conseguir la tan anhelada felicidad.
Escrito por: José Borda para www.revistaarbitros.com

miércoles, 9 de enero de 2013


UNA RESPONSABILIDAD PERSONAL

Las pruebas utilizadas para evaluar a los árbitros de fútbol de salón se hacen periódicamente para medir la capacidad física relativa a los partidos, y no simplemente como una forma de evaluar la condición física de los mismos, es por esto que todo árbitro debe estar dispuesto a presentarlas y aprobarlas cada que sea requerido.

Físicamente aptos 
Algunos árbitros estaban muy cómodos haciendo las pruebas físicas a su manera y querer y creían que al superarlo estaban en condiciones de dirigir cualquier tipo de partido, sin embargo, el beneficio de la misma no estaba relacionado con el rendimiento de un árbitro durante el partido. Debido a esto la Comisión Nacional de Juzgamiento de Colombia  decidió establecer la evaluación de las pruebas físicas, como actividad obligatoria para todo silbato que quiera aspirar a ascender en el ámbito nacional o internacional debe superarlas. Las pruebas son una medida que les permite estar físicamente aptos para arbitrar.

Actividad en los partidos
De los 40 minutos cronometrados que se juegan en un partido el 75% del tiempo total del mismo el árbitro se encuentra parado, caminando, trotando y corriendo y el 25% restante realizando actividades de alta intensidad. La condición física específica del partido gira en torno a la capacidad de realizar carreras de alta intensidad y ‘sprints’ repetidamente y las pruebas que se aplican se hacen con el fin de preparar al silbato para esto; así la prueba de acción y reacción (9-15-21-30 metros) y las pruebas de velocidad 20 y 50 metros reflejan mejor las demandas del arbitraje.

¿Quiénes pierden las pruebas?
El Proyecto que tiene la Fecolfutsalón y la Comisión Nacional para los árbitros plantea exigencias que obliga a los jueces a estar en la misma condición física que un atleta, sin embargo, surge el interrogante ¿Quiénes pierden las pruebas, los preparadores físicos o los árbitros? Si el protocolo es claro, ¿Por qué no prepararse, ensayar y estar seguro que se puede superar una prueba que en todo el mundo los árbitros pasan sin problemas? En conclusión yo creo que la preparación física es una responsabilidad personal.

Escrito en original por José Borda para www.revistaarbitros.com

jueves, 3 de enero de 2013

COMO ESTUDIAR LAS EVALUACIONES...
Generalmente los árbitros antes de una evaluación teórica se ponen a repasar el reglamento toda la noche, según algunos, para tener los conocimientos frescos a la hora de contestarla, sin embargo, una investigación de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) ha alertado del riesgo que puede suponer el sacrificar el sueño por estudiar de manera previa a la prueba .
Estudio y sueño  
Según el trabajo que publica la revista “Child Development”, el rendimiento óptimo se consigue cuando hay un equilibrio entre el tiempo de estudio y el sueño, y por lo tanto, hacer un sobreesfuerzo la noche previa a un examen a costa de dormir poco o nada puede empeorar los resultados. Esta investigación deja sin fundamento  la creencia que tienen los árbitros al momento de preparase para las evaluaciones teóricas que les hacen anualmente, antes de cada torneo o al inicio de la pretemporada, que es: “leerse el reglamento la noche anterior para sacar buen puntaje”.
Dilemas de comprensión

Los investigadores analizaron las pautas de estudio de 535  voluntarios a quienes se les pidió que llevaran un diario durante 14 días en el que apuntaran su tiempo de estudio, las horas de sueño y sus problemas académicos, por ejemplo dificultades para entender algo en clase o malos resultados en los deberes de casa o en un examen; en general, los investigadores encontraron que aquellos que más estudiaban sacaban mejores calificaciones, pero al indagar sobre los momentos dedicados al mismo, observaron que el hábito de estudiar por la noche, asociado a menos horas de sueño, se relacionaba con problemas de comprensión.



Resultados exitosos
El estudio también comprobó que dormir poco también daba lugar a peores resultados el día siguiente. "El éxito académico puede depender de la estrategia de estudio a seguir, como mantener un horario constante de este, aprovechar las horas lectivas en la clase o en los tiempo libres y sacrificar el tiempo dedicado a otras actividades en lugar de las horas de sueño", explica Andrew J. Fuligni, uno de los autores de la investigación.


No deje para última hora

En conclusión cuando un árbitro vaya a presentar una prueba teórica debe revisar el reglamento con varios días de antelación, repasar periódicamente durante la temporada o hacerlo cada que recibe capacitación teórica con el fin de tener los conocimientos frescos. Por último se debe recordar que cuando se toma el reglamento para leerlo, un árbitro hace tres cosas, la primera, es que refresca sus enseñanzas; la segunda, aprende algunos procedimientos que no tiene claros; y la tercera, re- aprende las reglas de juego, las cuales están en constante evolución. Así pues mi estimado lector no deje el repaso del reglamento para última hora, por que ya sabe las consecuencias.

Escrito por Antonio Pulido para: www.revistaarbitros.com

domingo, 30 de diciembre de 2012

FELIZ AÑO NUEVO - 2013 

Quienes trabajamos para el juzgamiento deportivo, sólo esperamos día a día  que Dios guíe cada paso, que damos los árbitros del mundo en una cancha, o escenario deportivo esperando nunca rendirnos ante las adversidades y luchar cada uno por sus sueños.

Sentimos una pena enorme de despedir este año porque ha sido uno de los mejores de nuestras vidas, para esto hicimos cosas que nunca imaginamos, pero lo hicimos con gusto. 

Deseamos que Dios bendiga a cada uno de ustedes, amigos del juzgamiento deportivo y el fútbol de salón .. que el todo poderoso derrame mil bendiciones y protección en sus vidas y proyectos, que el año que termina haya sido de grandes experiencias en su vida personal y deportiva, y que lo aprendido, les ayude a ser mejores profesionales y les dé el crecimiento como seres humanos para afrontar cualquier dificultad que se presente en el futuro.

Recuerden que siempre habrán momentos malos cada año, lo importante es superarlos y nunca más mirar hacia atrás.

Recibamos con alegría este 2013 porque estamos seguros que será un año maravilloso para todos.

Feliz año nuevo les desea la Corporación Arbitral de Fútbol de Salón de Antioquia "Cafsa".


lunes, 10 de diciembre de 2012

A TODOS LOS INTEGRANTES DEL JUZGAMIENTO, NACIONAL E INTERNACIONAL...
NUESTRA CORPORACIÓN ARBITRAL Y EN ESPECIAL EL JUZGAMIENTO ANTIOQUEÑO LES DESEA UNA FELIZ NAVIDAD 



martes, 4 de diciembre de 2012


LAS CONFRONTACIONES
Un enfrentamiento entre los jugadores de los equipos en contienda se puede presentar en cualquier momento del partido, sólo falta que uno de ellos no esté de acuerdo con una actitud o gesto del rival para comenzar la confrontación, y es precisamente en estos casos cuando el árbitro debe estar alerta para evitar que estas hostilidades se conviertan en un problema mayor que conlleve que el partido se torne violento.
Cuándo se presentan  
Cuando se "carean" o enfrentan dos o más jugadores y entre ellos hay algún grado de forcejeo, pugna o empujón se dice que hay una confrontación, y el fútbol de salón al ser un deporte donde se manejan  emociones  es muy común que estas situaciones se presenten. Generalmente una confrontación comienza después de sancionar una falta o cuando un equipo convierte un gol y quien lo convierte quiere sacar el balón rápido de la red para agilizar el juego, es en estos dos casos específicos donde el árbitro debe estar preparado para controlar la situación.
En la sanción de faltas
Cuando se sanciona una falta de tipo violento generalmente los compañeros del infringido llegan a reclamar al infractor por su actitud, es allí cuando  el árbitro no debe permitir que los implicados continúen con su conducta agresiva y se convierta en un problema mayor donde unos y otros tomen la justicia por su propia mano; esto puede hacerlo utilizando el silbato, pitando en reiteradas ocasiones, o interponiendo su cuerpo entre los jugadores para evitar más hostilidades, en casos más críticos puede separar a los jugadores tomándolos de cualquier parte de su cuerpo, esto debe hacerlo reaccionando rápidamente para distender la situación.
Cuando se produce un gol
Si el enfrentamiento se produce en las porterías cuando se consigue un gol, los árbitros y sus compañeros deben estar alerta y muy concentrados durante el incidente, claro el silbato es quien debe reaccionar rápidamente ante la confrontación que empieza entre los defensores y los atacantes o entre el portero y el delantero, debe proceder acertadamente corriendo hacia los jugadores a separarlos en caso de que haya necesidad aplicando las técnicas anteriormente expuestas y tomando el balón, pues este en ese momento se convierte en el elemento del conflicto.
Procedimiento a seguir
En estos casos si el árbitro no toma el correctivo, no identifica al infractor y no castiga oportunamente la acción, esto traerá como  consecuencia que otros jugadores se vean involucrados. Para evitar que estas situaciones se vuelvan a presentar el árbitro debe sancionar  disciplinariamente a quien inicio y/ o respondió, valorando el tipo y la forma de contacto que se produjo entre los implicados y teniendo en cuenta que si alguno de los involucrados corrió desde una distancia lejana a participar en el conflicto también debe ser castigado pues con su actitud incitó a los demás,  cuando recupere el control de la situación el árbitro puede con ayuda de sus compañeros aplicar las sanciones disciplinarias ya que con esto demuestra autoridad y trabajo en equipo.
Escrito por: José Borda para: revistaarbitros.com

viernes, 23 de noviembre de 2012


EL CRITERIO ARBITRAL
Los que desempeñan la función de árbitros tratan de acertar al máximo al realizar sus funciones, pero desafortunadamente lo que es para unos, para otros no puede ser; sin embargo, el reglamento del fútbol de salón expresa en su espíritu que en un partido lo que  debe prevalecer únicamente “ es el criterio de quien dirige”.

Demuestre el suyo        
El criterio arbitral es la capacidad de discernimiento que tienen el árbitro según su leal entender para que en cada partido tome decisiones acertadas aplicando las leyes de juego. Sin embargo en los encuentros salonísticos no suceden jugadas iguales y para afrontar cada compromiso el silbato primero tiene que formarse su propio criterio arbitral conociendo a fondo el reglamento y el A,B,C de su profesión  y luego tratar de unificar previamente los criterios con sus demás compañeros porque uno solo no dirige todos los campeonatos, entonces, es por esto que  se hacen las pretemporadas,  seminarios,  cursos, talleres... con el fin de coincidir en la  toma de  decisiones y no que cada uno llegue a imponer su ley a cada escenario de juego.
Bases para la formación
Para empezar a formar un buen criterio arbitral, primero se debe conocer las reglas de juego a profundidad y el espíritu para el que fueron creadas, ya que esto le otorga seguridad (evitando que los jugadores le digan lo que tiene que hacer), segundo, su actuación en los escenarios de juego  no debe basarse en pitar todo lo que vea, porque eso molesta a todos; tercero, no deben demostrar el grado de conocimiento de las reglas, sino el uso racional de ellas dentro del escenario deportivo, cuarto, la actitud que se tenga hacia el arbitraje es otro punto a tener en cuenta ya que si siempre dirige con entusiasmo va a decidir bien  y como quinto y último punto, el árbitro debe concientizarse de su importancia dentro del fútbol de salón ya que si lo hace y se convence de esto los demás le  darán la jerarquía que necesita.
Cuando se puede aplicar
No en todas las catorce reglas que existen en el microfútbol pueden aplicar ese privilegio, entre las reglas  que se permite aplicar  el criterio arbitral están, la regla (I), la superficie de juego, en la regla (4) uniforme de los participantes, regla (6) el juego regla (9) infracciones regla (11) penalidad máxima regla (14)  el arbitro, el segundo arbitro, el anotador y el cronometrador, porque en estas (reglas) el árbitro tiene la potestad de decidir de acuerdo a su sensatez  “ si el calzado brinda o no un grado razonable de protección”, “si fue o no fue penal”, “si participó o no participó en la jugada”, “si era  amarilla o  roja”, “si eran dos minutos o cinco” en estos casos es el arbitro de turno y solo su criterio el que decide.
Cuando no es permitido
En las otras reglas, todos los árbitros sin excepción deben hacerlas cumplir de acuerdo a como fueron creadas, es decir, en estas no puede entrar el criterio  arbitral a decidir cualquier situación ya que fueron diseñadas con unos procedimientos y situaciones reglamentarias  las cuales no se pueden variar por ningún motivo, por ejemplo en las reanudaciones el árbitro debe hacer cumplir con los procedimientos establecidos al pie de la letra. 
Importancia de la unificación
Si (el) o (los) árbitros unifican sus criterios solo encontraran beneficios para todos porque al consolidar sus criterios con sus colegas evitan las protestas, los problemas y las  agresiones, aciertan al tomar decisiones pues coinciden en las mismas, encuentran una mayor credibilidad y se uniforman los conocimientos  arbitrales. Las asociaciones mejoran el nivel arbitral de grupo, evitan las quejas de los clubes o entes que organizan microfútbol profesional o aficionado y se  diferencian de los demás grupos arbitrales, por su parte  los organizadores de los torneos se favorecen porque evitan inconvenientes con los equipos, cumplen sus objetivos y  fin social, contratan a la corporación arbitral nuevamente y dan buenas referencias de esta con otros torneos.  A su criterio queda si decide aplicar lo que leyó.
Original escrito por: José Borda para: revistaarbitros.com

domingo, 18 de noviembre de 2012


EL ARTE DE NO ENFERMARSE...

Si no se quiere enfermar...

HABLE DE SUS SENTIMIENTOS

Emociones y sentimientos que se esconden y se reprimen terminan en enfermedades como: gastritis, úlcera, dolores lumbares, dolor en la columna. Con el tiempo, la represión de los sentimientos degenera hasta el cáncer. Entonces, vamos a sincerarnos, hacer confidencias, compartir nuestra intimidad, nuestros “secretos”, ¡nuestros errores!... El diálogo, el hablar, la palabra, son poderosos remedios ¡y una excelente terapia!

TOME DECISIONES

La persona indecisa permanece en la duda, en la ansiedad, en la angustia. La indecisión acumula problemas, preocupaciones, agresiones. La historia humana está hecha de decisiones. Para decidir es preciso saber renunciar, saber perder ventajas y valores para ganar otros. Las personas indecisas son víctimas de dolencias nerviosas, gástricas y problemas de la piel.

BUSQUE SOLUCIONES

Las personas negativas no consiguen soluciones y aumentan los problemas. Prefieren lamentarse, murmurar, ser pesimistas. Es mejor encender un fósforo que lamentarse por la oscuridad. Una abeja es pequeña, pero produce lo más dulce que existe. Somos lo que pensamos. El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en enfermedad.

NO VIVA DE APARIENCIAS

Quien esconde la realidad finge, está en pose, quiere dar siempre la impresión de estar bien, mostrarse perfecto, bonachón, etc... acumula toneladas de peso. Una estatua de bronce con pies de barro. Nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas. Son personas con mucho barniz y poca raíz. Su destino es la farmacia, el hospital, el dolor.

ACÉPTESE

El rechazo de sí mismo, la ausencia de autoestima, hace que nos volvamos ajenos a nosotros mismos. Ser uno mismo es el núcleo de una vida saludable. Quienes no se aceptan a sí mismos, son envidiosos, celosos, imitadores, competitivos, destructivos. Aceptarse, aceptar ser aceptado y aceptar las críticas es sabiduría, buen sentido y terapia.

CONFÍE

Quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea relaciones estables y profundas, no sabe hacer amistades verdaderas. Sin confianza, no hay relación. La desconfianza es falta de fe en sí mismo, en los otros y en Dios.

NO VIVA SIEMPRE TRISTES

El buen humor, la risa, el reposo, la alegría, recuperan la salud y traen larga vida. La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente donde vive. “El buen humor nos salva de las manos del doctor”. La alegría es salud y terapia.

DRAUZIO VARELLA
(Médico Oncólogo y Escritor Brasilero)

sábado, 17 de noviembre de 2012


¿COMO DARLE LECTURA A LOS PARTIDOS?

La lectura de un partido es importante para que un silbato pueda interpretar como llevarlo, y convertirse en el actor principal que conduzca y marque la ruta por la cual debe ir el juego. Como este es un tema fundamental, pues es en últimas el árbitro el único que posee la habilidad de entender lo que sucede en su partido, de interpretar y aplicar de la mejor manera las reglas de juego.

Buena lectura 

“La lectura de los partidos no es nueva, esta viene desde hace mucho tiempo. La palabra leer, se ha utilizado siempre para comprender el juego y quiere decir, ver más allá de lo que tiene que verse y  observar, lo que intentan hacer o pretenden hacer los jugadores para así adelantarse a los acontecimientos. Los buenos árbitros saben cuándo un partido cambia, cuándo un partido se va calentando e inmediatamente le ponen la solución al problema”.

Para que sea efectiva

El árbitro moderno precisamente debe saber leer los acontecimientos que van ocurriendo, y sentir cuándo el rumbo del partido cambia, para que la lectura sea efectiva,  el Dr. Alarcón recomienda, " el árbitro debe entender  todos los elementos que se presentan en el mismo como la velocidad, la fuerza, el ritmo y por encima de todo la intencionalidad que los jugadores ponen en cada jugada. Un encuentro se va calentando, cuando los jugadores van entrando cada vez más con mayor fuerza, con más mala intención y eso lo deben captar inmediatamente los árbitros para poner el freno correspondiente” acota.

Que se debe leer

“El buen árbitro debe leer el partido durante los 40 minutos”, 
"un tanto marcado, puede hacer variar totalmente un partido, una expulsión en un momento clave, un penal sancionado o no, en fin cualquier acontecimiento puede tornar más duro o más violento un partido y esto debe leerlo el árbitro lo antes posible. Aunque siempre  se están dando diferentes recetas para saber leer los partidos, eso no se impone, eso lo siente y lo aprende el árbitro y lo aplica tomando las medidas correctivas en los partidos”.

Lea y vuelva a leer

Cuando un árbitro termina  un partido sin leerlo, se va a su casa sin saber lo que hizo, pues en definitiva falló, aunque en este no haya pasado nada, nunca entendió el juego y a sus protagonistas, se dedicó exclusivamente a trasegar por el terreno, fue víctima de los acontecimientos y se dejó llevar por los mismos. En definitiva quien no sabe leer los partidos nunca será un buen árbitro, y valdría la pena que se preguntara ¿Estoy leyendo los partidos?

Original escrito por José Borda para: www.revistaarbitros.com

miércoles, 14 de noviembre de 2012


MIEDO AL COMPROMISO

En principio el miedo no es algo negativo, se trata de un mecanismo de defensa que crea nuestra mente cuando percibimos una situación de riesgo. Ahora bien, cuando la situación de supuesto riesgo se produce ante un estímulo positivo, se trata de un miedo irracional y éste siempre tiene como base una inseguridad.

¿Por qué surge el miedo?

Digamos que nosotros nos hemos creado una especie de burbuja de bienestar, a nuestro modo y semejanza. El miedo aparecerá cuando vemos peligrar dicha burbuja, es decir, cuando creemos que va a producirse un cambio que pueda desestabilizar nuestra seguridad. Si consideramos una relación como algo que nos quita (pérdida de intimidad, compartir tiempo de descanso, estar al pendiente del otro, etc.) y no que nos aporta (amor, compañía, bienestar, etc.), entonces es cuando aparece el miedo.

El miedo pone en la balanza los recursos que uno tiene y aquello que tenemos que afrontar. Cuando se produce un desajuste en esta balanza, es cuando se hace presente. Por tanto, es una cuestión de inseguridad y de no conocerse bien a uno mismo, lo que conlleva malestar y frustración.

¿Qué suele pasar cuando uno no sabe reconocer sus propias capacidades y habilidades emocionales?...
Tiende a evitar aquello que despertó su alarma de amenaza inminente. No deja de ser una mala adaptabilidad a los cambios, que por otro lado anhelamos, pero que nos cuesta reconocer. Nos vemos como frágiles o débiles y nos ponemos una coraza para supuestamente no nos puedan tocar, pero obviamos lo más importante: la amenaza somos nosotros mismos, no el entorno.

¿Qué características suelen identificar a este tipo de personas?

- Les cuesta tomar decisiones personales porque temen el cambio y salirse de su zona de seguridad.

- Son personas rígidas en el trato, quieren tenerlo todo controlado. La falta de control es lo que les hace activar los mecanismos de alarma.

- Suelen tener dificultades en expresar sus propias emociones. Intentan no profundizar en lo que sienten o piensan respecto a alguien o algo y ello provoca problemas de comunicación con los demás.

- En muchas ocasiones se sienten inseguros de si mismos y no soportan ver la seguridad en otros, por lo que inconscientemente crean disonancias cognitivas como convenciéndose de que esa persona no es tan maravillosa como se muestra ante los demás.

Hemos de tener en cuenta que el carácter y personalidad que tenemos en nuestra etapa adulta va muy de la mano de la relación afectiva que hemos tenido con nuestros progenitores en la infancia. Es por ello que una familia que haya protegido mucho a su hijo, haya sido muy rígida en su educación o demasiado permisiva, hace que la persona no pueda desarrollar sus propias estrategias de afrontamiento para valerse por sí misma.

¿Cómo suelen actuar?

En el terreno emocional suelen ser personas muy atractivas, grandes conquistadores, ya que tienen esa necesidad de tener una relación estable, por su carencia afectiva. Por el contrario, cuando ya se ven dentro de la relación empieza el miedo y se crean situaciones de confusión en sí mismo y en el otro. Es aquí cuando se produce la disonancia cognitiva que mencionaba anteriormente, la mente empieza a crear pensamientos de alerta porque no soporta las propias incongruencias (no es la persona que busco, no va a poder ofrecerme lo que quiero, no voy a cumplir sus expectativas, en verdad no quiero tener una pareja estable, aún me quedan muchas cosas que experimentar y que no podría hacer si estoy en pareja, etc.).

En cierta forma, la falta de estrategias y de conocimiento sobre uno mismo hace que se busque justificación a la propia inseguridad y temores. Al final como no se tienen las capacidades para asumir el miedo y gestionar el malestar, se buscará romper la relación para recuperar la estabilidad y huir del descontrol.

¿Cómo afrontar el miedo al compromiso?

El primer paso es admitir que tenemos una limitaciones emocionales en las que tenemos que trabajar. Evaluando las verdaderas necesidades y arriesgándonos a afrontar los miedos, éstos desaparecerán. Por tanto, una buena autoestima es la base de todo.

Al miedo se le vende encarándolo. Hay una frase de Jiddu Krishnamurti que dice “Haz lo que temes y el temor morirá”, pues así mismo es. Para ello nos vamos a servir de una serie de estrategias:

- No vamos a evitar aquello que nos da miedo, huir no soluciona el problema.

- Hemos de ir introduciendo pequeños cambios que poco a poco ayuden a la mente a entender que seguimos teniendo el control de la situación, ya que como es lo que más nos asusta hay que educarla. Si una característica tiene la mente es que es muy plástica, ¿esto qué quiere decir? Que entrenándola se adecua a lo que queramos.

- Valorarse a uno mismo fortalecerá la seguridad en las acciones y decisiones que tomemos. Por tanto necesitamos hacer un reconocimiento positivo de nuestras capacidades y limitaciones, ya que una limitación no es algo negativo, se necesitan de ambas para encontrar el equilibrio.

- Es básico empezar a expresarse emocionalmente, sobre todo la parte negativa de nuestro malestar. De esta manera reduciremos tensiones y por tanto nos relajaremos más. Si al principio cuesta hacerlo con otras personas, escribiéndolo se puede empezar uno a entrenar, además de que nos sirve para reflexionar.

- La clave de toda buena relación es la comunicación y la confianza, sin ellas no hay pareja que sobreviva de una manera sana. Por lo que el objetivo tiene que ser lo que se conoce como asertividad, es decir, decir en todo momento lo que se piensa y siente sin entrar en herir a nuestro interlocutor, en este caso nuestra pareja.

Merece la pena hacer el intento de superar el miedo ¿no creéis? ¿Qué supone pasar un mal rato cuando la compensación es eterna?.

CIARA MOLINA
Psicóloga Cognitivo Conductual especialista en Gestión Emocional

sábado, 10 de noviembre de 2012


TU VIENES.... YO VOY
La anticipación es una herramienta psicológica por medio de la cual un árbitro advierte o previene a un jugador cuando realiza o va a realizar una determinada acción consiguiendo con eso ponerlo en alerta, estar un paso adelante y evitar futuros inconvenientes con él y los demás jugadores. Es una técnica que muy pocos silbatos ponen en práctica, pero que da muy buenos resultados, ayuda a encontrar soluciones efectivas en los encuentros deportivos cuando el juez lo requiere y el jugador o los jugadores hacen caso omiso a las recomendaciones dadas.
Definición orientada
Es la capacidad del organismo para actuar de forma adelantada en los parámetros espacio-temporales con respecto a la acciones de los deportistas dentro de los campos de juego, es decir, es la habilidad del cerebro para anticiparse al futuro. Esta representa la manifestación de la actividad “conocedora” del árbitro, que le concede en respuesta a los estímulos en el presente, prever los acontecimientos futuros utilizando la experiencia y además estar preparado para encontrar la solución más acertada.
Niveles de manifestación
Cuatro niveles se manifiestan en la anticipación, el primero el subsensorial, corresponde a las predisposiciones y a los movimientos inconscientes que realizan los jugadores, y al conocerlos permiten establecer qué van a hacer seguidamente; el segundo es el perceptual, se caracteriza por dividir las acciones de los deportistas por adelantado e imaginar las posibles reacciones para seleccionar precisamente aquella que responde al siguiente paso, es importante esclarecer los efectos de las situaciones a solucionar en un encuentro deportivo.
Más allá de lo que se ve
El tercero, es el de representación, esto significa que el árbitro se orienta no sólo en lo que ve delante de él, sino también en aquello que está fuera de su campo visual, en aquello que aunque todavía no está pero puede ocurrir; el cuarto es el nivel lógico-verbal, en este la generalización y clasificación de las acciones se encuentra relacionada con el aumento de la influencia de las palabras y con la utilización del lenguaje externo e interno que utiliza el jugador, el identificarlo le permite conocer con seguridad hasta dónde puede llegar por lo que dice o hace.
En el posicionamiento
La característica esencial de la anticipación radica no solamente en el adelanto al espacio y al tiempo, sino también en el nivel de exactitud y complemento del pronóstico. Para concluir, un árbitro debe manejar la anticipación tal y como dice el conocido refrán “cuando el jugador viene, él ya debe ir”, esto también es aplicable a la ubicación porque además de conocer para qué lado va el jugador, puede escoger el lugar más apropiado para posicionarse dentro del terreno de juego; de igual forma una vez desarrollada esta cualidad podrá intuir en qué dirección van los jugadores y el balón, pues es allí en donde van a estar los conflictos.
Escrito por José Borda... para... www.revistaarbitros.com